Trarnscurridos ya cuatro años desde su creación, la Corporación "Santo Niño Jesús" constituye una Institución consolidada en el sector y con prometedores reconocimientos por parte de otras organizaciones que trabajan en favor de la Infancia en nuestro país.

Actualmente desarrollamos el Programa Sala Cuna, con apoyo de una subvención proporcionada en convenio con la Fundación INTEGRA, el Programa Centro de Atención Diurna CAD y el Programa Centro de Desarrollo Juvenil CJ, ambos con apoyo de una subvención directa recibida por convenio con SENAME. Adicionalmente contamos con un Centro de Padres y Apoderados, una Biblioteca Comunitaria y Talleres de Capacitación a Mujeres Jefas de Hogar.

Hasta ahora, la tarea de nuestra Corporación ha sido coronada por el éxito gracias al compromiso y la labor conjunta del Directorio, el Equipo de Trabajo de la Institución, el apoyo de la Fundación INTEGRA y de SENAME, instituciones colaboradoras y el compromiso de nuestros amigos y socios que, desinteresadamente, nos han apoyado en la misión propuesta.

No queremos, y por este motivo lo mencionamos, dejar de reconocer el apoyo constante que hemos recibido de las hermanas de la Congregación del "Santo Niño Jesús". Es nuestro deber consignar que, aunque logramos la personalidad jurídica el 31 de Enero de 1996, con el apoyo de CEANIM y de SENAME, como organización nace en el año 1989, cuando un grupo de pobladoras, con el apoyo de la Congregación del Santo Niño Jesús, manifiestan su necesidad de crear una pequeña guardería para cuidar y dar alimentación a sus hijos.

Han pasado muchos años y muchas personas han participado de nuestro crecimiento y desarrollo. Sería imposibles mencionarlas a todas, más sepan que en nuestro espíritu institucional y personal están siempre presentes.

Al dar a conocer este trabajo, queremos agradecer la colaboración y apoyo recibidos por parte de la Embajada Británica que en el año 1996 hizo posible la implementación de los servicios higiénicos y el año 1998 la construcción de un segundo piso.

Un agradecimiento a SENAME que permitió, en 1996, la implemetación y desarrollo del Programa Centro de Desarrollo Juvenil (CJ) y en 1998 implementar un proyecto de Apoyo Psicosocial para nuestros niños del CAD.

Debemos agradecer a la Embajada de Nueva Zelandia que hizo posible la construcción de un comedor, cocina y bodega en 1997 y a SESMA que nos permitió mejorar las condiciones de infraestructura y mobiliario del comedor y la cocina.

A la embajada de Australia debemos agradecerle la implementación de un Taller de Tejido a Máquina para Jefas de Hogar, que permitió su desarrollo por seis meses.

Dada la precariedad de los recursos con que contábamos para el desarrollo de las actividades del CJ, fue muy gratificante el apoyo recibido por el Fondo de Iniciativas Juveniles (FIJ) de la Oficina de la Juventud y del INJ.

La necesidad del sector y el deseo nuestro de implementar una Sala Cuna fue posible gracias al apoyo de la Fundación INTEGRA que en 1997 nos aprueba como entidad colaboradora y nos mantiene una subvención mensual para el desarrollo de este programa.

Un tema de mucho interés y altamente requerido en el sector es el valorar y por lo tanto cuidar nuestro Medio Ambiente. Gracias a un financiamiento de CONAMA pudimos conformar un grupo organizado de niños y jóvenes en torno al cuidado y mejoramiento del medio ambiente con quienes pudimos crear un pequeño Manual.
Instituciones como la nuestra, con grandes deseos de mejorar las calidad de vida de poblaciones altamente vulneradas, pero con tan pocos recursos no puede ni debe dejar de tener un apoyo del Gobierno Local, por esto reconocemos y agradecemos el esfuerzo que hace la I.M. de La Pintana que nos ha apoyado con pequeños, pero significativos proyectos que nos han permitido mejorar nuestros servicios: en 1998 permitió mejorar el equipamiento deportivo y recreativo y en 1999 nos aprobó una subvención para el mejoramiento de la infraestructura.

A SESMA debemos agradecerle que nos permitiera en 1996 postular y adjudicarnos un proyecto para hermosear las áreas verdes de nuestra ONG-CEC; esta misma institución, en conjunto con la I.M. de La Pintana, en 1997, nos contribuyó en la habilitación de la cocina.

Damos las gracias, además, a la Fundación Chileno-Americana que ha posibilitado, dueante el año 2000, la implemetación de talleres para los jóvenes que asisten al Club Juvenil.

No menos importante ha sido la colaboración y trabajo conjunto con instituciones del tercer sector y del mundo académico. (ver intituciones colaboradoras)

Y muchas otras organizaciones que desinteresadamente nos han colaborado en nuestra gestión.
Gracias nuevamente a todos y a cada una de las instituciones y personas que han hecho posible nuestro trabajo.
En el deseo de construir un mundo mejor y en nombre de nuestra comunidad.

SERGIO E. MANOSALVA MENA
DIRECTOR EJECUTIVO